• |
  • |

Cuarentena, ¿cómo combatir la ansiedad?

ansiedad covid

Durante la cuarentena nos exponemos a varios factores que pueden estar provocando en las personas un estado de ansiedad importante. En este artículo destacamos tres:

 

La primera es no saber la duración de esta crisis. No sabemos cuánto va a durar y sin fecha límite fiable nos cuesta más adaptarnos a la situación lo que provoca un estado de desasosiego importante.

Por ello es interesante practicar la atención plena, focalizar nuestra atención en lo que estamos haciendo en estos momentos, no más allá del día a día. Ejercicios de mindfulness pueden resultar de ayuda en estos momentos. Sin embargo, para aquellos que no sepan lo que es, les aconsejo que dediquen 1 minuto (varias veces al día) a ejercitar el músculo del presente: “Si te das cuenta de que tu cabeza está pensando en mañana, o en dentro de unos días, recupera tu atención en lo que estás haciendo ahora, y en lo que puedes hacer hoy: sin irte más lejos”.

 

Miedo a la infección: es normal tener ansiedad ante algo que no conocemos, algo que es nuevo, y que además puede afectar a la salud de nuestras personas más queridas.

Por ello es aconsejable obtener la información que necesitemos de páginas fiables y/o gubernamentales, y evitar la sobre exposición a tanta información. Los psicólogos recomendamos dedicar un tiempo al día a estar al tanto de las novedades, sin exceder este espacio, más que lo necesario.  Pon en práctica lo que ya conoces sin obsesionarte. En ocasiones podemos tener la sensación de que estar todo el día conectados a las noticias nos ayuda a calmarnos, y puede ser cierto a corto plazo, sin embargo crea una adicción cada vez más voraz de información que impide que puedas desconectar, consiguiendo así el efecto contrario a medio y largo plazo.

 

La frustración y/o el aburrimiento: es un estresor muy potente que arrastra nuestro estado de ánimo a la desesperanza o a la ansiedad.

Para vencer esta  sensación tan devastadora debemos marcarnos una rutina diaria, que incluya tanto tareas obligatorias como placenteras; cognitivas y físicas; retos diarios/fáciles y semanales/difíciles. No olvides realizar una diferenciación entre los días de entresemana y los fines de semana con actividades o menú especial.

 

Autor: Sandra Alonso Guillen, Psicóloga General Sanitaria. Especialista en Psicología Clínica y Forense. Doctora en Psicología y Ciencias de la Salud. Dirección Médica de Umivale.

 

 

24/03/2020