• |
  • |

La nueva "jornada a la carta"

Navarro & Asociados Abogados

Producto de uno de los denominados “viernes sociales” del pasado mes de marzo, se produjo la reforma del art. 34.8 del Estatuto de los Trabajadores.
 
Precepto que hasta ahora, permitía el ejercicio del derecho a la adaptación y distribución de la jornada, sin reducir la misma, en los términos establecidos en la negociación colectiva o en los posibles términos a que pudiera llegarse mediante acuerdo individual entre trabajador y empresario.
 
Bastó entonces no pactar nada de esto en los convenios colectivos, ni llegar a ningún acuerdo individual, para neutralizar la aplicación práctica del ejercicio del derecho.
 
La reforma supone dar literalmente la vuelta a esta situación puesto que, en opinión de los primeros comentaristas autorizados, viene a suponer la posibilidad de realizar jornadas de trabajo prácticamente “a la carta”.
 
A partir de ahora, es posible “…solicitar las adaptaciones de la duración y distribución de la jornada de trabajo, en la ordenación del tiempo de trabajo y en la forma de la prestación, incluida la prestación de su trabajo a distancia, para hacer efectivo su derecho a la conciliación de la vida familiar y laboral…”.
 
Obsérvese que la dicción legal permite un extraordinario abanico de posibilidades, limitando sólo el ejercicio de este derecho a que estas adaptaciones sean razonables y proporcionadas en relación a las necesidades de la persona trabajadora y con las necesidades productivas de la empresa.
 
La reforma “invita” a los agentes sociales para que regulen esta materia en los convenios colectivos, aunque en el supuesto de que no exista tal regulación, obliga a las partes a abrir un proceso de negociación individual, durante un periodo máximo de 30 días, tras el cual, la empresa debe comunicar por escrito a la persona trabajadora la aceptación de la petición, formular propuesta alternativa o bien manifestar su negativa al ejercicio del derecho.
 
En este último caso, la empresa debe fundamentar las razones objetivas que sustentan su decisión
 
Un análisis de urgencia, nos lleva a resaltar que:
 
El derecho que configura el nuevo precepto es el de “solicitar”, que no es lo mismo que elegir, sin más, la adaptación de la jornada que convenga.
- El ejercicio del derecho -ahora sí- debe ser razonable y proporcionado, lo que sugiere que la empresa podrá exigir al trabajador que justifique su necesidad.
- La empresa sólo podrá negarse esgrimiendo causas objetivas.
- La nueva norma hace desaparecer la palabra “personal”, cuando se habla de conciliación, reduciéndola a la vida familiar.
- El alcance de esta nueva norma lo es, sin perjuicio del ejercicio del derecho a los demás permisos del art. 37 del E.T. (reducción de jornada por guarda legal de menores ó atención a familiares).

 
Como es de ver pues, se trata de una reforma de alto calado y que va a dar mucho que hablar en los próximos tiempos y no pocos quebraderos de cabeza a los responsables de la organización de los recursos humanos en la empresa.
 
Por nuestra parte, aventurar, al margen de otras consideraciones, que probablemente una de las cuestiones que va a suscitar más problemas, es la de qué se va a considerar y que no causa objetiva que justifique las eventuales negativas empresariales a las solicitudes de las personas trabajadoras, puesto que aquí la norma sigue una vieja tradición legislativa que es la de pasar la pelota a los jueces y es fácil adivinar que en el legítimo ejercicio de la independencia de la función jurisdiccional, lo que se considere objetivo en el Juzgado nº 1, puede que no merezca la misma consideración en el Juzgado nº 2.
 
Y en este caso y a diferencia de la función unificadora que pueden hacer los Tribunales Superiores en supuestos de extinciones contractuales por causas objetivas, los asuntos se ventilarán en pleitos a una única instancia, sin posibilidad de recurso a instancias superiores.

Se avecinan pues, algo más que simples turbulencias.
 
 

Autor: Bernat Miserol Font

Abogado Colegiado 14.752 del ICAB.

Navarro & Asociados Abogados

 

Sobre el despacho:

La firma Navarro & Asociados Abogados fue fundada en 1984 en Valencia. Actualmente, tiene sede en Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao. Es un bufete con gran reconocimiento en toda la península por su especialización en Derecho Laboral y de la Seguridad Social, y Derecho Bancario.

31/07/2019