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Siniestralidad laboral en España en el sector de la Silvicultura y Explotación forestal en la última década

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Las tareas propias de la Silvicultura y explotación forestal como subsector agrario presentan una serie de características comunes con este, tales como: el trabajo al aire libre, la subcontratación, la rotación del personal, la lejanía y dispersión geográfica general de las explotaciones, la mecanización de los trabajos, etc.

Las operaciones que se desarrollan en la actividad forestal son muy variadas, pero básicamente se centran en tres actividades principales: la plantación, el mantenimiento y el aprovechamiento (incluyendo tareas como repoblar, gestionar y proteger los bosques, aprovechar sus productos, etc.).

Una de las características peculiares de estos trabajos es que los trabajadores están sometidos a riesgos muy dispares, como son la exposición a agentes físicos, la exposición a agentes químicos, riesgos ergonómicos y de naturaleza psicosocial, razón por la cual la fuente de los accidentes puede ser muy variada.

Como vemos en el gráfico 1 el número de accidentes de trabajo con baja en jornada se ha incrementado un 70´8% desde el año 2012 al año 2019, pasando de 2.132 accidentes  a un total de 3.642 accidentes.

Lo más llamativo del sector de la Silvicultura y la explotación forestal es su elevada incidencia respecto a la media española y a la del sector Agricultura, en el cuál este subsector está incluido.

Como podemos ver en el gráfico 2, en la última década, la incidencia del sector de la “Silvicultura y la explotación forestal”, ha estado siempre muy por encima tanto de la media española (que aglutina el conjunto de sectores) como de la correspondiente al sector agrícola. En concreto en el año 2019, su incidencia es 4,5 veces superior a la media española y 2,7 veces superior a la del sector agrario.

Actualmente aún no se disponen de los datos correspondientes a 2019, pero en lo que se refiere a la duración media de los accidentes con baja en jornada en el sector de la Silvicultura y explotación forestal, podemos ver en el gráfico 3 como desde el año 2008 al 2018 esta se ha incrementado un 56´9%, pasando 23 días de duración media en 2008 a 36,1 días en 2018. Esto implica que la gravedad de los accidentes es mayor al tener una duración media la baja superior, destacando además que la duración media de los accidentes del sector ha sido superior a la media española a lo largo de toda la última década.

 

 

 

¿Cómo se han producido los accidentes con baja en jornada del sector en el último año?

Si comparamos lo ocurrido en el sector en el primer cuatrimestre de 2020 (Ene-Abr) con lo sucedido en el mismo periodo de 2019, hay que destacar que el número total de accidentes de trabajo con baja en jornada se ha reducido un 38´7% pasando de 1.158 a 790, aunque los

accidentes mortales en este mismo periodo se han incrementado un 150% pasándose de 2 a 5 fallecidos.

De los 3.642 accidentes con baja en jornada ocurridos en 2019 en el sector, los tipos de lesiones principales fueron las dislocaciones y esguinces en un 42´1% de los casos, seguidas de las heridas y lesiones superficiales que supusieron un 37´2% de los accidentes.
Atendiendo a la forma de producirse los accidentes con baja en jornada, en 2019 un 48´2% se debieron a choques o golpes contra objetos inmóviles o en movimiento, un 30´8% fueron sobreesfuerzos, y un 11´6% por contacto con agentes materiales cortantes.

El 37´2% de los accidentes con baja en jornada se produjeron durante trabajos con herramientas manuales, un 23´8% de los mismos durante el trasporte manual y manipulación de objetos, y un 5´5% durante operaciones con máquinas.
En 2019 prácticamente un 52% de los accidentados tenía contrato temporal y un 48% contaba con contrato indefinido. La nacionalidad de los accidentados en un 78,9% de los casos era española, y en un 21´1% extranjera, destacando entre estás las siguientes: rumana (7%), marroquí (5´6%), y latinoamericana (3,8%, principalmente ecuatoriana y peruana).

El 59´2% de los accidentes de trabajo con baja en jornada del sector en 2019 corresponde a trabajadores con una antigüedad en el puesto de trabajo inferior a un año, y en un 29´1% de los accidentes esta se reduce a un máximo de 2 meses de antigüedad.

 

¿Qué se puede hacer para intentar reducir la siniestralidad del sector?

Las características específicas del sector hacen que el trabajo forestal sea de alto riesgo, sobre todo la tala. Los trabajadores están expuestos a diversos riesgos como una gran carga de trabajo físico, a productos químicos peligrosos, condiciones climáticas extremas, altos niveles de ruido y vibración, etc.., los cuales inciden en la siniestralidad laboral.

Otros factores como la presencia de terrenos irregulares y con grandes pendientes, el cambio constante del “lugar de trabajo” o tajo en el que se desarrolla la actividad, la utilización de herramientas y maquinaria potencialmente muy peligrosa, la modalidad de contratación en función de la carga de trabajo (como hemos visto el 52% de los accidentados en 2019 tenía contrato temporal, y en el 59,2% de los casos su antigüedad era inferior a un año), etc.., también pueden contribuir a la elevada siniestralidad el sector.
Entre los accidentes más frecuentes se encuentran los debidos a vuelco de tractor, aplastamiento por caída de árboles o ramas en talas forestales, contacto con líneas de alta tensión, caídas desde altura, cortes por uso de motosierra y otra herramienta manual, y atrapamiento por el eje de transmisión de fuerza del tractor o por partes móviles de otras máquinas agrícolas.

El incremento en el número de fallecidos en el sector Silvicultura junto con la histórica superioridad de la incidencia respecto a la media en España y a la correspondiente al sector agrario, es lo que ha motivado a umivale a redactar una guía sectorial específica, para contribuir a frenar esta siniestralidad y ayudar a la prevención de riesgos laborales propios de la actividad.

Con la difusión de la Guía para la gestión de la PRL en las actividades forestales de Umivale se pretende dar a conocer una serie de buenas prácticas preventivas específicas con el objeto de ayudar a la gestión de los principales riesgos existentes en el sector y a su abordaje eficaz por parte de las empresas y trabajadores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(para consultar los datos descargar el archivo aquí)

 

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social

Autor: José Luis Cebrián Angulo, Responsable PRL en Umivale

14/07/2020


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