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Participamos en Laboralia, el certamen de Prevención y Bienestar Laboral de referencia en Valencia

laboralia 2022

La mutua Umivale Activa ha estado presente en la Feria Laboralia, un certamen integral de Prevención y Bienestar Laboral que muestra en Valencia los últimos avances del mercado en este segmento y que organiza el Instituto Valenciano de Seguridad y Salud en el Trabajo, INVASSAT.

Bajo el lema Fortalezas y debilidades del Sistema Preventivo tras la pandemia, el encuentro analiza cómo se han enfrentado las empresas al reto de la COVID-19 desde un prisma de seguridad laboral y prevención de riesgos laborales.

En ese sentido la mutua ha organizado dos mesas de debate en prevención de riesgos laborales con las temática Gestión de la salud en época de COVID-19, una dirigidas al sector alimentación y la otra al sector sociosanitario.

“El objetivo de estos coloquios es que las empresas participen de manera activa, aportando su experiencia particular en cada caso y poder generar un debate a modo de focus group en el que saquemos conclusiones enriquecedoras”, destacan desde el departamento de Prevención.

 

Mesas de debate: debilidades y fortalezas

La mesa destinada al sector sociosanitario ha sido moderada por José Luis Cebrián, técnico de PRL de la mutua, y Javier Martí, responsable de Grandes Empresas de Umivale Activa. Ha contado con la participación de las empresas mutualistas Quirónsalud, hospitales IMED, Grupo Vithas, Clínica Tecma, Ascires grupo biomédico, Ribera Salud, Agricultores de la Vega de Valencia SAV y Happydonia.

La mesa orientada al sector alimentación ha sido moderada por Silvia Sánchez, técnico de PRL, y Silvia Nebot, gestora de Absentismo, ambas de la mutua Umivale Activa. Ha contado con la participación de las empresas mutualistas Greenmed, Logifruit, Platos Tradicionales SA, Grupo Panstar, Verdifresh, Encamina, Grupo Eurocebollas y Grupo Gestora Laboral.

Entre las dificultades que se han hecho frente tanto desde el sector sociosanitario como el de alimentación en la gestión de la pandemia destacan:

  • Necesidad de elaborar e implementar procedimientos preventivos específicos frente al sars-cov-2. Falta inicial de información y necesidad de aplicar medidas en pacientes y personal propio.
  • Actualizaciones constantes de criterios de actuación por parte del Ministerio de Sanidad durante la primera fase de la pandemia. Dificultad para cumplir los criterios establecidos  (confinamiento, contactos estrechos, etc…).
  • Adaptación a los cambios constantes de protocolos y procedimientos establecidos por el Ministerio de Sanidad, lo que provocó sensación de inseguridad e incertidumbre.
  • Gestión del trabajo presencial (implantación de medidas organizativas y preventivas) combinado con la atención al paciente durante la pandemia para evitar el riesgo de contagio del personal sanitario.
  • Desabastecimiento de EPI´s (mascarillas, pantallas, batas, etc…) y otros equipos como respiradores.
  • Falta de personal sanitario (incremento de los contagios en ciertas etapas/olas de la pandemia). Incremento del absentismo laboral.
  • Aumento del volumen de trabajo frente a las personas trabajadoras disponibles (debido al personal contagiado o confinado por ser contacto estrecho).
  • Adecuación de los puestos de trabajo e instalaciones frente a la pandemia: reducción de la atención directa y personalizada con el paciente.
  • Impacto de la pandemia en la salud física y mental de las personas trabajadoras: gestión del impacto psicosocial durante y tras la misma.
  • Miedo al contagio de la plantilla. Seguimiento y atención de la plantilla, cambio de la calificación de baja COVID de CC a AT.
  • Gestión del miedo en la Coordinación de Actividades Empresariales durante el acceso a los centros sanitarios y la gestión de residuos sanitarios.
  • Incrementos de los gastos internos (limpieza, productos higiene, EPI´s…)
  • Dificultad para implementar el teletrabajo en ciertos puestos y falta de normativa específica para su evaluación y el establecimiento de medidas preventivas adecuadas.
  • Pérdida del sentido de pertenencia en la empresa por aquellas personas trabajando en remoto: nuevos riesgos psicosociales.


Por lo que respecta a las fortalezas, las empresas del sector sociosanitario representadas en la mesa identificaron las siguientes buenas prácticas:

  • Adecuación plan preventivo: actualización evaluaciones de riesgo integrando el riesgo de contagio por COVID-19 y elaboración de procedimientos de trabajo específicos frente al sars-cov-2: actualizados de forma periódica.
  • Creación de comités gestión COVID: para realizar seguimiento de la pandemia y establecer las medidas técnicas/organizativas adecuadas.
  • Medidas preventivas personal propio: como por ejemplo la cartelería informativa sobre riesgos y medidas de PRL frente al sars-cov-2, dispensadores de gel hidroalcohólico, toma de temperatura, grupos burbuja, mamparas (separación entre puestos y atención al público), uso de productos viricidas para limpieza y desinfección, ventilación renovado y filtrado aire, uso de lámparas germicidas portátiles con luz UV, EPI´s específicos, turnos de trabajo/comida, horarios entrada/salida escalonados, etc…
  • Medidas organizativas atención pacientes: como por ejemplo las citaciones por horas y control de accesos, limitación de aforos, toma de temperatura, diferenciación de accesos/circuitos de pacientes, intensificación limpieza/desinfección de zonas comunes, salas espera y zonas más frecuentadas, así como consultas  entre pacientes.
  • equipos de protección colectiva (Vithas).
  • Formación e información constante a la plantilla con difusión multicanal (cartelería, RRSS, portal empleado, etc...). inversión en herramientas de comunicación y en sistemas de información.
  • Implantación de teletrabajo y vídeo consultas del personal médico en los puestos donde resulta factible.
  • Gestión de contactos estrechos y declaración de positivos. Agilizar y facilitar la posibilidad de realizar las pruebas diagnósticas PDIA financiadas por la empresa.
  • Acompañamiento a la plantilla para conocer su estado de salud y resolver sus dudas tanto en fase de cuarentena por contacto como en los casos positivos a través de aplicativos y llamadas.
  • Participación en programas de vacunación. permiso retribuido ante reacción adversa a la vacuna de 1-2 días de duración.
  • Gestión de riesgos psicosociales, como por ejemplo:
    • EdR psicosocial para evidenciar las posibles consecuencias y/o secuelas de la pandemia en los trabajadores y trabajadoras.
    • Gratificación voluntaria de la empresa a todos los trabajadores.
    • Programa #noscuidamos (Ribera Salud).
    • Creación de salas virtuales (happÿdonia).
    • Acompañamiento emocional al personal sanitario (Quirónsalud)
  • Gestión de la coordinación de actividades empresariales como equipar a subcontratas con los EPI´s adecuados, hacerles el seguimiento de casos COVID y gestionarles las pruebas diagnósticas. También formación a subcontratas sobre prevención de infecciones y taller de uso adecuado de EPI´s. mismas medidas control y PRL que para pacientes y personal propio
  • Promoción de la salud: actividades de promoción de la salud colectivas (acuerdos con centros deportivos, jornadas de senderismo, mindfulness o pilates telemático a través de app, etc…): proyecto contigo (Quirónsalud) o Nutrisav (SAV).

Por su parte, respecto a las buenas prácticas llevadas a cabo las empresas del sector sociosanitario destacan como medidas generales:

  • Resilencia de las empresas del sector: actualización contenido evaluación de riesgos y nuevas medidas preventivas frente a la COVID-19 y redacción nuevos protocolos de actuación frente a la pandemia (desinfección de centros, identificación personal sensible,  incentivar reuniones/formación online, recomendaciones higiene personal, etc..).

Medidas organizativas:

  • Implantación del teletrabajo como nuevo modalidad de trabajo.
  • Incorporación modalidad online en la formación.
  • Nuevos contenidos divulgativos (formación, información)  para prevenir frente al riesgo de contagio.
  • Nuevos canales informativos dirigidos al personal interno de las empresas: app, paneles informativos.
  • Detección personal sensible / adaptación puesto de trabajo.
  • Adaptación de medidas organizativas del personal interno: entradas/salidas del personal de forma escalonada, grupos burbuja, reducción/modificación turnos, distancia entre puestos, reuniones por videoconferencia.
  • Facilidades prestadas por la empresa para favorecer la movilidad de los trabajadores durante el confinamiento.
  • Coordinación interdepartamental para afrontar las adversidades originadas por la pandemia.
  • Acciones dirigidas a reducir los riesgos psicosociales: creación de programa “ayuda al empleado”, difusión información con recomendaciones para aumentar confianza y seguridad en época de COVID.

Medidas de higiene y protección

  • Incorporación de nuevas medidas de protección frente a la COVID, destacando: mascarillas / gel hidroalcohólico, sistemas de ventilación adecuados, distancia de seguridad de los puestos de trabajo / mamparas
  • Divulgación buenas prácticas para la higiene personal: cartelería higiene de manos y buenas prácticas para evitar el riesgo de contagio
  • Se ha incrementado los servicios de limpieza en los centros de trabajo
  • Campañas de vacunación
  • Pruebas diagnósticas

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29/03/2022


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