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Cinco apuntes para un acuerdo laboral sobre adicciones

apretón manos

Un acuerdo supone poner negro sobre blanco y desde el consenso, unos principios y normas de funcionamiento que abarcarán a todo el colectivo laboral. Lo escrito es de obligado cumplimiento, alejando la sombra de las preferencias y discriminaciones, otorgando claridad sobre lo que se espera de cada persona y lo que debo de esperar de la entidad y con esta claridad seguramente también se consiga tranquilidad.

Negociar cualquier acuerdo suele generar tensión y sobre este tema podemos hablar de abiertas resistencias y miedos, algo normal si las intenciones no pueden ser compartidas por la otra parte. Pero cuando lo que se pretende es priorizar la salud y la seguridad, tender la mano frente a las dificultades, dejando en segundo plano las posibles sanciones, es difícil que ambas partes no coincidan. Para ello hace falta una comunicación sincera y transparente, dejando claro y no solo con palabras, las intenciones de iniciar la creación del acuerdo. De esta forma y con el asesoramiento de profesionales en las adicciones y la mediación el acuerdo será un éxito para todos.

El objeto del acuerdo es la generación de salud a través de la intervención para la prevención de las adicciones, químicas y comportamentales, y en su caso facilitar el tratamiento adecuado de las mismas. Reduciendo los factores de riesgo y reforzando los de protección, reduciendo el estigma y facilitando la intervención temprana.

Las acciones desarrolladas deben contemplar tanto las conductas y sustancias legales como las ilegales.

Un acuerdo bien pactado va a ser una potente herramienta generadora de múltiples beneficios. Pero para lograrlo hay que respetar una serie de pautas de trabajo, evitando que se convierta en otro documento arrinconado y olvidado, o en un planteamiento rechazado por la mayoría, aunque los representantes de ambas partes lo hayan firmado.

 

Condiciones del acuerdo

 

Un acuerdo para todos, con la salud como razón de ser

Un acuerdo que contemple acciones sobre el uso de sustancias psicoactivas se puede entender desde diferentes expectativas. Para unos reducirá las bajas, el absentismo, incrementará la producción y satisfacera a los inversores. Para otros generara salud, mejorara su calidad de vida, reducirá los accidentes y mejorara el clima laboral.

Ambas visiones son ciertas y ambas se originan desde la generación de salud. La generación de salud es la piedra angular del acuerdo y sobre la que emana todo lo demás. Los protocolos, normas y similares solo son herramientas para conseguirlo, hay que poner cada cosa en su lugar e importancia.

 

Un acuerdo eficaz, antes humilde que ostentoso

Un acuerdo sobre esta área es preferible que sea humilde para ser eficaz. Se corre el riesgo de aspirar a un acuerdo digno de elogios, que enriquezca el curriculum laboral y la vanidad de los negociadores. Pero el objetivo de este acuerdo no debe ser ese. Lo importante de este acuerdo es que todos crean en él, que recoja el protocolo de unos objetivos que se comparten, aunque para ello tenga pocos artículos, sea humilde y parezca que esta por acabar.

Si se cree en él se usará y desde el uso se revisará y se ampliara. Este acuerdo no será ostentoso de nacimiento, pero crecerá siendo cada vez más eficaz, generará salud, bienestar e incrementará la productividad.

 

Un acuerdo sin trueques

Estamos tratando de alcanzar salud y todo lo que ella supone. La salud no debe de ser “moneda de cambio” con aspectos que no tienen que ver directamente con ella. Si ocurre lo contrario, el acuerdo resultante estará contaminado, habrá perdido confianza lo que fomentará no utilizarlo e incluso boicotearlo. Cualquier persona que tenga intereses diferentes y espurios no debe de formar parte del equipo de trabajo/negociación.

 

Un acuerdo original

Un acuerdo no se puede copiar. Nos podemos inspirar, pero cada entidad ha de crear el suyo. Hay que trabajarlo. El esfuerzo de trabajarlo aporta la personalización del mismo y la confianza en él, así será “de y para” la entidad.

 

Un acuerdo muy difundido

Si el acuerdo no se conoce, no se puede usar. Si no se comprende, no se confiará en él.

Hay que realizar una amplia labor de difusión y una labor didáctica adecuada. Esta acción en si ya es sensibilizadora y preventiva, está dando importancia a algo muy concreto ayudando a identificar la postura de la empresa y su filiación con la generación de salud.

Este acuerdo requiere de dotación presupuestaria, para desarrollar las acciones diseñadas. Se puede divulgar como Responsabilidad Social Corporativa y forma parte de las acciones para ser una empresa saludable.

Se debe de realizar una memoria anual de las acciones e intervenciones realizadas, de esta forma se puede revisar su eficacia y realizar mejoras, adecuándolo a las nuevas necesidades de cada momento.

Autor: Artículo de opinión de Fernando Ribas de Pina Pérez. Comisión Intervención en el Ámbito Laboral de la Asociación Proyecto Hombre.

 

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25/11/2021


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